La elección, hoy, del presidente del nuevo Parlamento, en la persona del conservador polaco Jerzy Buzek por 555 votos a favor, destapa el acuerdo de legislatura que Populares, Socialistas y Liberales tienen entre manos, jugando de nuevo al consenso. ¡Ya están aquí! ¡Ya llegan las eleccioooooones!
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...para las elecciones europeas 2009 / 07:00 Uhr
Según el Partido Socialista Europeo, tras el histórico descalabro sufrido en las elecciones europeas del 7 de junio, sus líderes nacionales han comprendido que para las elecciones de 2014 deben presentar a un candidato a presidir la Comisión europea.
Los resultados de las elecciones han sorprendido por su dureza para con la izquierda y los socialistas europeos. Pero como en casi todos los procesos electorales, sus resultados esconden curiosas paradojas que contradicen la ilusoria lógica de la política.
Jean Quatremer, en
Socialistas y Verdes europeos perfilan una verdadera oposición al liberal-conservador Durão Barroso a la vez que se confirman las cifras de depresión económica en Europa. Poul Nyrup Rasmussen sigue cortejando al español Zapatero para que incline la balanza en su favor después de las elecciones europeas.
Una baja tasa de participación en las elecciones europeas es el terreno perfecto para el éxito de partidos extraparlamentarios o recién-nacidos. En Francia, a Ciudadanía y Cultura Europea le ha costado superar la prueba del “papeleo a la francesa” para competir en las elecciones europeas del 7 de junio, y ahora quiere que Internet le aúpe hacia el escaño .
Los eurodiputados ponen contra las cuerdas al Presidente de la Comisión, Durão Barroso. Barroso espera ser ungido por el Consejo europeo para un segundo mandato de 5 años, pero los parlamentarios quieren que presente un programa antes de dar su apoyo al conservador portugués. Si este no se adapta al Parlamento, su segundo mandato puede convertirse en un infierno.
A su paso en Varsovia por el congreso del Partido Popular Europeo, el líder de la derecha española se ha manifestado convencido de que “serán las pequeñas y medianas empresas y los autónomos quienes saquen a Europa de la crisis”.
Berlusconi ha llegado el penúltimo al congreso de los Populares europeos en Varsovia y al subirse al estrado nadie ha aplaudido, a diferencia de cuando un poco después ha aparecido Angela Merkel, quien se ha llevado una de las mayores ovaciones del evento Popular.
La crisis económica se ceba con Hungría. La sustitución sin elecciones del primer ministro socialista, Ferenç Gyurcsany, pone al descubierto las dificultades de un país cuya historia reciente se ha vuelto correosa. Su sociedad polarizada se asoma al abismo de la depresión y sólo su juventud noctámbula y desacomplejada parece aportar notas de optimismo y creatividad al corazón de un país aislado.
En pleno clímax del modelo de desarrollo basado en la desregulación financiera de los últimos 30 años, el centro-izquierda global contraataca y denuncia a quienes creen que esta crisis es una de tantas. “La financiación pública cayó en desgracia, pero no está destronada”, constata, Bob Kuttner, editor de American Prospect.
Los Verdes en el Este son diminutos pero existen. La crisis económica está despertando la conciencia ecológica en los países ex comunistas y su primera prueba de fuego son las elecciones europeas. Rumanía es uno de sus campos de batalla.
Las intrigas que rodean la elección del Presidente de la Comisión europea tras las elecciones parlamentarias de junio arrojan una clara ventaja para la idea de volver a elegir al portugués conservador Durão Barroso. Sin embargo cada día se pronuncian más líderes a favor de una candidatura del socialista Poul Nyrup Rasmussen a las puertas del congreso europeo del los Verdes que puede ser determinante.
El ultranacionalista francés Le Pen pone en jaque la imagen del Europarlamento, cuyos partidos mayoritarios se ven abocados ahora a envejecer aún más sus filas de futuros diputados.
En una entrevista al semanario alemán Capital, el único presidente de la Comisión europea que ha repetido mandato, critica el mal funcionamiento del motor francoalemán de la construcción europea y avisa del riesgo de implosión de la zona Euro.
El Parlamento ha lanzando una campaña para animar a los ciudadanos a votar en junio. Desde que el gobierno de Berlusconi la ha tildado de aburrida muchos la están criticando, sin embargo, esta campaña es mucho más osada que cualquiera que hayamos vivido en nuestros países. Lástima que la autocensura pueda estar imponiéndose.
Se desvanece la probabilidad de que el líder de los socialistas europeos, Poul Nyrup Rasmussen, lance una candidatura alternativa, según el entorno del presidente del Partido de los Socialistas Europeos.
Martine Aubry, primera secretaria del Partido Socialista francés, puede ser el último cartucho para que los europeos tengan un candidato alternativo al conservador Barroso para presidir la Comisión europea. Su misión es convencer al presidente español, Zapatero. “Sería aberrante pensar que Europa no fuera capaz de encarnarse en un hombre y un parlamento fuertes.”
Es joven, tiene ganas de repetir otro mandato como eurodiputada socialista y mantiene la lucidez en torno a la influencia de su partido en Europa. Micro-entrevista a Iratxe García Pérez a tres meses de las elecciones europeas con el batacazo de los socialistas alemanes de fondo.
La crisis se ceba con la supervivencia de los medios de comunicación. Los gobiernos aprovechan la coyuntura. Para amansarlos, reforma el mercado de la publicidad a cambio de que miren hacia otro lado en tiempos de vacas flacas. El sacrosanto Financial Times de Londres acaba de anunciar 80 nuevos despidos para este mes.
“Hay consenso en que Europa debe tener una política exterior propia. La prueba es que financia el 40% de la ONU, tiene voz única en la Organización Mundial del Comercio, es el primer donante de ayuda al desarrollo del mundo, y amaga con enarbolar una política energética común.” Es la opinión del español Vicente Palacio, investigador en temas internacionales de la Fundación Alternativas, así como miembro del Observatorio de Política Exterior (OPEX).
A cinco meses de las elecciones europeas, las voces que piden una politización de Europa para hacerla más democrática se multiplican a izquierda y derecha. Balance de la presidencia francesa de la UE y proyecciones para el semestre checo.
Los periodistas europeos, o somos miopes o nos lo hacemos: el Europarlamento nos sirve en bandeja medios para ejercer un nuevo periodismo y sin embargo le damos la espalda. En juego está la vigencia de la democracia europea y un mercado por explotar
El panorama de partidos tras las próximas elecciones europeas de junio de 2009 se presenta movido. El tsunami de deserciones y escisiones empieza a perfilarse en el horizonte europeo.
Está en juego quién será el interlocutor europeo de Obama: el Partido Popular europeo o los Socialistas europeos. El ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Luís Amado, toma la iniciativa antes que nadie: está dispuesto a que Portugal acoja a presos de Guantánamo para ayudar a Obama a cerrar esta cárcel ilegal en territorio cubano.
Sólo un país de los grandes no posee en el Parlamento europeo diputados de menos de 40 años: Francia. Ahora lo entendemos todo mejor.
El ex mandatario socialista español preside el grupo de reflexión sobre Europa constituido la semana pasada junto con personalidades como Rem Koolhas, Lech Walesa o Mario Monti. Tiene ya claras cuáles son las prioridades de Europa.
Ha llegado Obama a la presidencia de los EEUU y parece que en materia de relaciones con Rusia se van a cambiar muchas cosas para que no cambie nada. Europa, en medio, muestra su irrelevancia a la hora de decidir su política de seguridad y defensa. El Consejo europeo de diciembre en Bruselas podría tomar una decisión sobre el Tratado de Lisboa y el país que bloquea su puesta en marcha: Irlanda.
Ha caído el muro de Berlín, ha caído el muro de Wall Street, pero aún subsiste el muro de los laboristas británicos para que el partido socialista europeo pueda presentarse como alternativa creíble a la mayoría conservadora imperante en Europa
Los liberales no se pueden quejar del quinquenio europeo 2004-2009. Ahora acaban de auparse también al nuevo gobierno de Eslovenia, de la mano de los socialistas. Es probable que no les vaya igual de bien en el futuro. 
La cosa está que arde